La rajada de Jesulín, la bronca en ‘MasterChef’ y la final de Champions más cara

(Publicado en Vozpópuli 24_05_2014: http://vozpopuli.com/actualidad/43786-la-rajada-de-jesulin-la-bronca-en-masterchef-y-la-final-de-champions-mas-cara)

Jesulín de Ubrique está que trina. Esto, en esencia, no le debería importar a nadie porque carece de cualquier atisbo de relevancia. Sin embargo, las opiniones del torero son noticia porque las hizo públicas en Espejo Público(Antena 3). El esperpento surgió porque, como saben, esta semana hubo una corrida gafada en Las Ventas, con tres cogidas a tres toreros. En las redes sociales hubo quienes celebraron las cornadas. Al respecto, Jesulín opinó, vía telefónica, que los toreros “son tres héroes” y soltó un “me cago en sus muertos” respecto a los antitaurinos. Luego incluso subió el tono: “A quien no le gustan los toros cómo coño le vas a meter eso en la cabeza, el hijoputa dice lo que sale de los cojones y yo también”. Olé. El rostro de la buena de Susana Griso iba mutando según hablaba este hombre de Ubrique que, no puede olvidarse, conseguía que algunas aficionadas le tirasen sus bragas al ruedo. Ahora se ha metido a actor y es uno de los protagonistas de Torrente 5.

Ha sido una semana verdaderamente desagradable en televisión. Porque a la rajada de Jesulín hay que sumar, con dolor, lo sucedido en MasterChef. Ay, amigos, solo teníamos un concurso entretenido que encandila a la audiencia sin necesidad de bajar a los fangos personales de los concursantes. Ya no lo tenemos. El programa de cocina de TVE ha cambiado. Uno de los participantes es el responsable. Responde al nombre de Gonzalo y, tras un “chitón” barriobajero, soltó esto por la boquita contra Marina: “Vas diciendo mentiras sobre mí, diciendo que mi madre no está enferma y que me lo estoy inventando, diciendo que no se me ha muerto un familiar. O sea que, guapa, cállate, que bastante tenemos ya. ¡Petarda!”. Sin comentarios.

La polémica por el viaje de veinte directivos de RTVE a la final de Lisboa puede acabar en los tribunales; a buen seguro los altos cargos van para supervisar el trabajo de sus subordinados

Vamos ya con un asunto igualmente turbio que ya les hemos ido desgranando esta semana. Se trata del episodio surrealista que ha incendiado estos días la Radiotelevisión Española (RTVE). Resulta que el hecho de que dos equipos españoles hayan llegado a la final de la Champions nos va a salir muy caro. Sí, a ustedes y a mí, a los que sustentamos con nuestros impuestos la corporación pública. Y es que se van para Lisboa 120 empleados públicos para cubrir el evento, incluidos veinte directivos que, por lo que se ve, quieren fiscalizar de cerca el trabajo de sus subordinados y, ya de paso, disfrutar del partido. El tema ha desatado tal polémica que incluso puede acabar en los tribunales.

Esos narradores…

El coste aproximado de tamaño despliegue rondará, según trabajadores de la cadena, los 500.000 euros. Con un par. Sobre todo si tenemos en cuenta que este ente público perdió 113 millones de euros el año pasado y roza la quiebra técnica. Además, RTVE no produce la señal del partido y, por ello, parece un tanto exagerado semejante dispositivo. Pero Spain is different y aquí solo importa si gana el Madrid o el Atleti. En todo caso, lo peor de esta historia es que los telespectadores tendremos que padecer, una vez más, a esos maravillosos narradores de La 1 que son Juan Carlos Rivero, Manolos Sanchís y José Antonio García Calvo.

Las elecciones constituyen un asunto muy televisivo, por aquello de la teatralización y el espectáculo; voten a cualquiera menos a PP y PSOE

Por cierto, este domingo hay elecciones. Y la llamada, con cursilería, “fiesta de la democracia” es una cosa muy televisiva, por aquello de la teatralización y el espectáculo. En este diario ya se ha publicado un editorial que coincide casi al milímetro con lo que opina un servidor. Pero, como tengo libertad para hacerlo, me voy a permitir decirles, queridos sufridores, que lo mejor que podemos hacer es castigar a los dos grandes partidos. Voten a UPyD, Vox, IU, Podemos, Equo o hasta a Elpidio Silva, pero, sobre todo, no voten a PP y PSOE, urdidores de este sistema putrefacto en el que todo huele a corrupción. No se trata solo del robo al contribuyente por parte de los políticos profesionales, que también, sino que lo verdaderamente asqueroso es ese conjunto de perpetuos manejos de políticos, jueces, empresarios y banqueros que se descojonan cuando oyen hablar de regeneración o reformas. Todos ellos, los que tienen escaño y los que no pero es como si lo tuvieran, se merecen un escarmiento en las urnas.

La entrevista de Risto, las recetas de ‘Sálvame’ y la siesta en ‘Supervivientes’

(Publicado en Vozpópuli 19-04-2014: http://vozpopuli.com/economia-y-finanzas/42004-la-entrevista-de-risto-las-recetas-de-salvame-y-la-siesta-en-supervivientes)

No conozco a un solo ser humano que disfrute con el estilo y la actitud de Risto Mejide. El publicitario se ha puesto ahora a hacer entrevistas. La cosa se llama Viajando con Chester y se emite en Cuatro los domingos por la noche. Por increíble que parezca, la audiencia de las primeras ediciones del programa ha sido razonable. Y Mejide amenaza con seguir en nuestras pantallas por más tiempo. Viendo qué espacios y tipejos andan en la tele, no es lo peor que puede pasar. Toca mentar a Risto en esta crónica irresponsable porque ha sido literalmente linchado por unos cuantos independentistas catalanes, que son, como ustedes saben, unos señores muy tolerantes y muy abiertos.

Al malvado de Risto se le ocurrió entrevistar a Oriol Junqueras, líder de ERC. Al publicitario le han cosido a navajazos dialécticos por haber perpetrado un ataque intolerable al líder del soberanismo catalán. Ha sido engorroso, la verdad, pero para escribir algo medianamente serio ha habido que consultar (esa palabra, uff) la entrevista. Y la verdad es que fue muy buena. El presentador utilizó ese tono arisco, borde, políticamente incorrecto y cortante que siempre utiliza. Al político no se le vio demasiado incómodo, esa es la verdad. Risto no se dejó ni uno de los temas de actualidad. Fue directo y utilizó preguntas inteligentes. Junqueras respondió con serenidad y vendió su moto separatista. Y las críticas negativas, que han sido desmesuradas, son propias de quienes están nublados por el amor incondicional a su ideología.

Seguramente el libro de ‘Sálvame’ batirá todos los registros de ventas y solo será superado por el de Belén Esteban

Vamos con cosas más serias. Resulta que Sálvame, ese engendro, ya produce hasta libros de cocina. Las recetas de Sálvame está basada en la sección ‘Las meriendas de Sálvame’ y, según quienes la producen, “el cocinero Pedro Palacios ofrece una selección de los 80 mejores platos y sencillas tapas elaboradas con productos de temporada para que los amantes de la cocina puedan prepararlas fácilmente en sus casas”. Olé. Y el libro “incluye ideas, consejos y trucos que han ido aportando los colaboradores del programa”. O sea, para chuparse los dedos sin parar justo después de haber vomitado. Me atrevo a pronosticar que la obra batirá todos los registros de ventas y solo quedará superada por la que escribió (presuntamente) Belén Esteban. Así estamos en esta España tan indignada como aborregada.

Y el presentador habitual de Sálvame es uno de los protagonistas del último asunto que nos ocupa y preocupa por su gran repercusión. Jorge Javier Vázquez también conduce Supervivientes, ese reality show que consigue enormes audiencias aunque casi nadie reconozca verlo. La cosa es que una tal Franciska (sí, lo ponen con k), madre de una tal Rebeca, se quedó profundamente dormida, ronquidos incluidos, en pleno programa. El presentador la despertó y se vivió una situación divertida, no puede negarse. Ocurre, sin embargo, que la siesta de esta señora tal vez sea también una metáfora de nuestros días sombríos. No es que el programa aburra y provoque sueño a sus propios participantes. No es que los ciudadanos estemos adormecidos y sea hora de que abramos los ojos. Es más complejo. El hecho de que la siesta de esta señora sea noticia evidencia que, como en aquella caverna antigua o en aquel Matrix moderno, solo podemos estar viviendo una realidad aparente que otros construyen para mantenernos encadenados.

Las tortas de Wyoming y Marhuenda, el sueldo de Toñi Moreno y la voz de Iraila

(Publicado en Vozpópuli 15-3-2014: http://vozpopuli.com/economia-y-finanzas/40358-las-tortas-de-wyoming-y-marhuenda-el-sueldo-de-toni-moreno-y-la-voz-de-iraila)

Cuando el añorado Antonio Machado se refirió a España como “ese trozo de planeta por donde cruza errante la sombra de Caín”, inmortalizó en sus versos una batalla eterna, pesadísima, aburrida, oscura y deprimente entre esas dos tipologías de españoles que, si pudieran, se matarían cruelmente a garrotazos. Nuestro cainismo lleva, en verdad, demasiado tiempo ensombreciendo a este país. Y, al ser imposible combatirlo, mejor será tomárselo a broma. La risa es, desde luego, lo único que provoca el brutal enfrentamiento que estos días protagonizan el Gran Wyoming Francisco Marhuenda.

La pelea entre estos dos comunicadores es, una vez más, el fidedigno reflejo de esas dos Españas que se detestan y odian a partes iguales. Ahí los tienen, lanzándose tortas mutuas, cada uno en el plató donde le dejan. Esta semana el director de La Razóndesafió a su oponente en 13TV. Y el presentador de El Intermedio ha aprovechado su propio programa en numerosas ocasiones para caricaturizar al periodista que más quiere a Mariano Rajoy. Seguro que ambos protagonistas nos regalan más ejemplos de su pelea. Y nuestra pregunta, obligada, es qué opinará de estas cuitas el bueno de José Manuel Lara, presidente de Atresmedia y Planeta, o sea, dueño de La Razón y La Sexta y, por tanto, jefe de ambos. El tiempo lo dirá.

Toñi Moreno ha protagonizado una vez más el momentazo de la semana en ‘Entre todos’, programa cuya desaparición exigen diferentes organizaciones sociales

Sin duda, el momentazo de la semana lo ha protagonizado, por enésima vez, Toñi Moreno, presentadora de Entre todos (TVE). Aquí ya nos hemos referido sobradamente a ese programa cuya desaparición generaría muchísima felicidad. La última vez dijimos que la que había liado esta mujer era insuperable. Pero no. Ella siempre puede ir más lejos. Aunque en este caso, justo es decirlo, quien desató la polémica fue un espectador de Bilbao que llamó para pedirle a la periodista que donase 400 euros de los 1.400 que cobra por cada edición del programa. Vean, vean el vídeo y aguanten la risa, si pueden.

Está claro que con Toñi Moreno no sería posible hablar sobre Faulkner James Joyce. No se lo tenemos en cuenta porque tampoco cobra por conducir un programa cultural. Además, si me apuran, su salario no es lo peor, aun siendo escandaloso. Lo peor es que este programa siga en antena. No solo porque diversos colectivos sociales hayan pedido su desaparición. No solo porque la caridad y el lagrimeo sean los leitmotivs del espacio. No solo por todas las que ha liado esta presentadora. No solo porque este espacio sea una copia exacta de otro similar que se emitía, con la misma presentadora, of course, en Canal SurEntre todos debe desaparecer porque es un programa eminentemente malo. ¿Motivos? Miles. Si lo ven más de cinco minutos, opinarán lo mismo.

Tragedia en ‘La Voz Kids’

Y, para concluir, nos ponemos más serios que nunca. El trágico fallecimiento de Iraila La Torre ha sido la noticia de esta semana en este universo televisivo tan particular. La emisión del programa La Voz Kids este jueves tras la muerte de la menor y los arrasadores datos de audiencia que cosechó han provocado no pocas polémicas, tanto en las pescaderías como en los medios. Una vez más, Telecinco y, por ende, Mediaset, están en el punto de mira de muchos ciudadanos. “¡Han convertido la muerte de la pequeña en un negocio!”, claman algunos. “Ese programa no debería haberse emitido nunca”, exponen. “¡Pero si lo han autorizado sus padres!”, contratacan. “Si ha habido más audiencia de lo normal, es por el morbo del espectador, no por culpa de la cadena”, apostillan.

Y uno, que al escuchar a unos y otros tiene la sensación de que todos tienen parte de razón, concluye que la única verdad absoluta, y perdonen la simpleza, es que esa niña que cantaba como un ángel ya reposa entre penumbras, sueños y fantasmas, en algún lugar inescrutable de otro mundo, acaso disfrutando, como nosotros, del bello eco de su propia voz. Esté donde esté, descanse en paz.