El regreso de Carmen Lomana, otro ‘reality’ de Emma García y los pueblos de Mariló

(Publicado en Vozpópuli el 7-06-2014: http://vozpopuli.com/economia-y-finanzas/44510-el-regreso-de-carmen-lomana-otro-reality-de-emma-garcia-y-los-pueblos-de-marilo)

Tres mujeres, tres. Sin contar a Su Majestad el rey, claro, ellas han protagonizado esta semana en televisión y se merecen, cómo no, que repasemos sus últimas aportaciones (es un decir). Los sufridores que todavía ven la televisión en España se desayunaron este viernes con una noticia casi tan impactante como la renuncia de don Juan Carlos. Se trata, como ya habrán adivinado, del regreso a Telecinco de Carmen Lomana. La empresaria -eso dicen que es- eligió para su vuelta triunfal el incomparable plató de Sálvame Deluxe. Uno escucha a esta mujer y se hace demasiadas preguntas. ¿Quién ha decidido que esta señora ocupe un solo segundo en televisión? ¿Qué tiene que aportar? ¿Se dará cuenta de que la utilizan para humillarla? Cuestiones metafísicas de irresolubles respuestas.

Como ustedes comprenderán, un servidor no dedicó su tiempo a este programa, pero el aquelarre debió ser de los que marcan una época. Porque, amén de la viuda más presente en la tele, acudieron al espacio presentado por Jorge Javier Vázquez otros dos invitados de lujo. Uno era Kiko Rivera, alias Paquirrín, protagonista habitual de estas crónicas que destripan lo peor de las pantallas. Y el otro, agárrense, era el tal Abraham, conocido por Gandía Shore y ganador de la última edición deSupervivientes. Casi todas las estrellas del firmanento televisivo juntas. Solo faltó Belén Esteban. Orgásmico. Son las cosas de un país donde todos saben quién es este Abraham y casi nadie conoce a Benjamin Black.

El nuevo engendro de Telecinco se llama ‘Ex, ¿qué harías por tus hijos?’ y consiste en juntar en un bello hotel rural de Fuerteventura a diez exparejas que competirán por dinero

La semana pasada les hablábamos aquí de un nuevo programa de parejas nudistas que pronto estará en las pantallas. Y, como todo es susceptible de empeorar, hoy toca referirse a otro reality show que ya cocinan los chicos de Mediaset. El engendro se llama Ex, ¿qué harías por tus hijos? y consiste en juntar en un bello hotel rural de Fuerteventura a diez exparejas que competirán para hacerse con un premio de 100.000 euros que destinarán, claro está, a mejorar el futuro de sus retoños. Se conoce que lo picante de este programa será ver cómo se llevan y se relacionan los divorciados y separados de turno. Por lógica, se prevén momentos gloriosos con discusiones infrahumanas, insultos, reproches, etcétera. O sea, porno duro.

Un aniversario dramático

¿Y quién es la elegida para conducir este bodrio? ¡Quién va a ser! La experta en parejas de Telecinco. Es decir, Emma García. Cada vez que los hacedores de estos programas infumables empiezan a discurrir en busca de una nueva creación con la que idiotizar al personal, a buen seguro deben pensar en si la buena de Emma hará un buen papel cuando lo presente. Ella ha dado sobradas muestras de su preparación para el celestineo y el cotilleo más atroces como presentadora del denigrante Mujeres y hombres y viceversa. Un programa que, dicho sea de paso, acaba de cumplir seis años en antena. Ya van 1.500 ediciones, 2.000 horas de emisión, 90 tronistas, 1.720 pretendientes y 5.000 citas. Dramático. Vomitivo. Revelador.

En el programa de TVE compiten veintidós localidades a lo largo y ancho de la geografía nacional para ver cuál de ellas es la que atesora más sentido del humor

Para terminar, un poco de aire fresco. Toca hablar del esperadísimo estreno que llega el próximo lunes. Por fin empieza en Televisión Española El pueblo más divertido, presentado por Mariló Montero y Millán Salcedo. Es uno de esos concursos eminentemente veraniegos en que compiten veintidós localidades a lo largo y ancho de la geografía nacional para ver cuál de ellas es la que atesora más sentido del humor. Eduardo Gómez, Melani Olivares y Mario Vaquerizo también forman parte del espacio. Parece, por tanto, que las risas están aseguradas. Ya era hora de que la cadena pública apostase por un formato medianamente interesante, dirigido a un público familiar y que cumplirá, si todo sale bien, varias de las funciones periodísticas básicas que son formar, informar y entretener. Habrá que seguirlo con atención. Y esperar, sobre todo, que nuestra amada Mariló no acapare demasiado protagonismo.

La pelea por Pablo Iglesias, el bote de ‘Pasapalabra’ y los desnudos de Vasile

(Publicado en Vozpópuli 31-05-2014: http://vozpopuli.com/economia-y-finanzas/44149-la-pelea-por-pablo-iglesias-el-bote-de-pasapalabra-y-los-desnudos-de-vasile)

Esta semana en televisión solo ha habido un nombre y un rostro: Pablo Iglesias. El portavoz y líder de Podemos se ha convertido en el personaje televisivo por antonomasia. Todos le buscaban, todos le querían, todos le necesitaban. Su inapelable éxito en las elecciones europeas llega, además, tras su fulgurante carrera como tertuliano. Es decir, estamos ante un asunto político, eso es obvio, pero también ante un fenómeno televisivo que ha sorprendido a los políticos profesionales que padecemos. Tanto es así que los dos grandes grupos mediáticos se pelean por tener a Iglesias sentado en sus mesas de debate.

De momento, él se reparte entre Las mañanas de Cuatro y La Sexta Nocheprogramas que, por cierto, han sido injusta y absurdamente acusados de haber brindado demasiado espacio a este profesor. Sus apariciones en televisión le han ayudado, eso es innegable, pero algo habrán tenido que ver sus argumentos, nos gusten o no, para convencer a tanta gente. Y, oigan, señores del PP y PSOE, envíen mejores representantes a los platós y recibirán más apoyos, ¿no creen? O, mejor, no manden a nadie a la tele y renueven sus discursos y sus caras de una puñetera vez. En fin, la guerra entre Atresmedia y Mediaset para engatusar a Iglesias se prevé larga y dura…

Hay esperanza

Como ha salido hasta en la sopa, ya saben que esta semana una concursante de Pasapalabra se llevó el bote de 1,3 millones. La buena de Paz Herrera ha demostrado conocer los recovecos del diccionario a lo largo de 87 programas. Y gracias a esta virtud ha engordado su cuenta corriente sobremanera. Es bueno recordar lo sucedido, amén de porque ha sido el momento de la semana, para evidenciar que en la televisión que se produce y se ve en España hay programas que merecen la pena. Y esto nos lleva a pensar que existen alternativas posibles a las sordideces habituales, al igual que el resultado electoral muestra que hay alternativas al bipartidismo corruptor.

Uno ve este programa, donde hay inteligencia, diversión, ingenio, entretenimiento, etc, y lo compara con otros que emite Telecinco (líneas más abajo pisamos ese lodo). Y concluye que es imposible entender por qué la misma cadena no apuesta por más Pasapalabras y menos Grandes Hermanos y otras estupideces similares. Pero esta droga es nuestra droga, que diría un Tony Montana de turno, y en el fondo resulta divertido despotricar contra ella, siempre que no te hundas en su agujero. Lo malo, claro está, es que nuestra droga televisiva tiene enganchados a miles de ciudadanos, algunos de ellos ya irrecuperables.

En ‘Supervivientes’ el ganador es un tal Abraham, uno de esos sujetos que han llegado a nuestras vidas (es un decir, por suerte) gracias al nefando ‘Gandía Shore’

Continuamos el suplicio con otro de esos chutes estelares que ya anidará en los anales del mal gusto. Esta semana ha acabado ese horror llamado Supervivientes. Esto, unido al final de Un príncipe para Laura, aporta motivos para la sonrisa. Pero los concursantes, esos cráneos privilegiados, se tenían que despedir a lo grande. O sea, de la forma más chabacana que pudieron. El tal Abraham, uno de esos sujetos que han llegado a nuestras vidas (es un decir, por suerte) gracias al nefando Gandía Shore, ganó Supervivientes.Enhorabuena, campeón, de aquí a la cátedra no te queda nada. Pues bien, al final del programa este campeón decidió mostrarle sus atributos, por suerte parapetados tras una chaqueta, a Jorge Javier Vázquez. En directo los espectadores no pudieron ver nada. Pero ahí estaba Sálvame para mostrar, al día siguiente, en horario infantil, lo sucedido.

Se conoce que a Paolo Vasile, mandamás de Mediaset, le van los desnudos en la tele. Porque a este suceso demencial en Telecinco hay que sumar otro que se avecina en Cuatro. Me refiero, claro está ya para los más avispados, al nuevo programa que emitirá el canal más pequeño del grupo mediático. El nuevo engendro se llama Adán y Eva. Va de citas. Y lo novedoso es que los participantes irán en pelota picada. O sea, el programa nudista. Es la última vuelta de tuerca que se les ha ocurrido a los seres humanos, por llamarles algo, que dedican su tiempo a discurrir para alumbrar bodrios de este tipo. Por eliminación, lo único presuntamente atrayente de este espacio será ver las partes pudendas de quienes acudan a buscar el amor y la gloria a este espacio que nació en Holanda y ahora se imita en España. Huelgan más comentarios, ¿no?

El casting de ‘Gran Hermano’, la gracia de Belén Esteban y la telegenia de Cañete

(Publicado en Vozpópuli el 17-05-2014: http://vozpopuli.com/actualidad/43451-el-casting-de-gran-hermano-la-gracia-de-belen-esteban-y-la-telegenia-de-canete)

Hace unos meses llegó a España una serie llamada The Following, protagonizada por Kevin Bacon. Se trata de una ficción absurda, con una trama absolutamente increíble y tramposa. La cosa va de una secta peligrosísima cuyo líder espiritual está chiflado, como mandan los cánones de las sectas. Él y sus seguidores, muy inteligentes todos ellos, consiguen perpetrar todo tipo de atrocidades y siempre sorprenden a las fuerzas del orden. Es lo más inverosímil y alocado que un servidor ha visto. Pues bien, el guión de The Following se queda corto en comparación con lo que estos días puede verse en Supervivientes y con lo que se avecina en Gran Hermano 15.

Quien lleve un tiempo sin bajar a los fangos de los realities debe visionar cuanto antes cualquier programa de esa banda que sobrevive como puede en tierras hondureñas. Es sencillamente demencial ver las andanzas de Rosa Benito y Amador Mohedano, que antes eran pareja y ahora no lo son pero siempre, eso no cambia, se dedican a forrarse a costa de vender sus vergüenzas. O ver a otros concursantes que esta semana mostraron sus traseros a la cámara sin razón conocida. Por no hablar, claro está, del fenómeno Pelopony. Todo sea por la audiencia, no vaya a ser que la gente se quede dormida, como ya se quedó la madre de una concursante.

‘Gran Hermano’ y su público joven

Pero en televisión todo es susceptible de empeorar. Y sí, como han leído en el título, vuelve el programa que cambió la forma de hacer televisión en España. La decimoquinta edición de Gran Hermano ya está en marcha. Ahora ha empezado el casting. Es decir, se buscan dementes para aparecer en televisión. Además, la novedad de este año es que se puede concursar acompañado por algún amigo, familiar o pareja. Más tomate que la ensalada está flojita. Tremebundo. Por si no lo saben, la edición del año pasado consiguió un promedio del 18,4% de cuota de pantalla y 2.577.000 espectadores. Y, según Telecinco, registró un especial seguimiento entre el público joven de 13-24 años (27,3%) y de 25-34 años (25,7%). Para echarse a temblar. O exiliarse.

Telecinco se decanta otra vez por el corazón el sábado noche, será aquello de que la cabra tira al monte; mejor pongan ‘La Sexta Noche’

Si no se han deprimido todavía, esperen, porque ya llega el rejonazo final. Esta noche de sábado acude a Hay una cosa que te quiero decir Belén Esteban. La presuntaprincesa del puebloregresa al prime time de Telecinco. Tras triunfar como escritora, ahora va a mostrar a los telespectadores su lado más solidario y divertido. Va a protagonizar, según se anuncia, una historia emotiva y otra graciosa. Es que esta mujer vale para todo. Y después, lógicamente, Jordi González le hará algunas preguntas sobre “el feliz momento sentimental que atraviesa”. En román paladino, la cadena de Mediaset se decanta por el corazón el sábado noche, como ya ocurrió con el felizmente desaparecido Abre los ojos y mira. Será aquello de que la cabra tira al monte. Si aceptan recomendaciones, pongan La Sexta Noche, que es un programa entretenido, intenso y, sobre todo, carente de estupideces como las descritas.

De mal en peor…

Vamos ya con las cosas de la tele supuestamente serias. Pocos,muy pocos españoles vieron el debate entre Elena Valenciano y Miguel Arias Cañete en Televisión Española. Desde el punto de vista estrictamente televisivo, lo más destacado fue, sin duda, la telegenia del candidato del PP. Bueno, para ser más exactos, su antitelegenia. Sin sus gafas de siempre y repeinado de forma horrenda, Cañete no tuvo su mejor día. Lo que mejor hizo fue leer. Leyó demasiado. Tanto leyó que cuando no había papeles que leer se trababa. Y daba lugar a momentos desternillantes, pero no para él ni sus seguidores, claro. Vean este ejemplo y juzguen ustedes mismos:

Por último, este domingo vuelve Viajando con Chester (Cuatro), el programa de entrevistas que presenta el inefable Risto Mejide. Y su regreso tiene mucho que ver con el periodismo, este oficio tan enlodado por las envidias y los egos desbocados. Se sientan en el sofá del publicitario tanto Pedro J. Ramírez como Luis del Olmo. Serán conversaciones interesantes. Aunque Risto no sea el hombre más agradable en televisión, este espacio está bien construido. Su regreso y el reciente estreno de Sin identidad en Antena 3 son motivos para la esperanza entre tanta y tanta bazofia.

 

La Pantoja y la cárcel, el final de ‘El Príncipe’ y la Eurovisión más friki

(Publicado en Vozpópuli 10-05-2014: http://vozpopuli.com/actualidad/43070-la-pantoja-y-la-carcel-el-final-de-el-principe-y-la-eurovision-mas-friki)

Drama nacional. Isabel Pantoja está a punto de ser enchironada. La cantante está en el punto de vista del fiscal del Tribunal Supremo. Y todo hace indicar que finalmente dará con su cuerpo entre rejas. Es ya evidente que todos los mitos televisivos acaban por ser derrumbados. Uno, en estos momentos, podría meter el dedo en la llaga salvajemente recordando aquellos días de vino y rosas en que la tonadillera se paseaba por la corrupta Marbella como una Reina de Saba comprada en los chinos, siempre al lado de su amante, ese hombre nacido para reinar, Julián Muñoz, alcalde inolvidable que hoy pena sus mangoneos. Ahora, la madre de Paquirrín –nunca le agradeceremos lo suficiente haber engendrado a este tipo- está bebiendo la leche agriada que siempre terminan por probar los amigos de lo ajeno. Pero no hay que cebarse con la tonadillera. Bastante tiene con lo suyo.

El drama de este crepúsculo de una diosa no es estrictamente que una persona vaya a la cárcel con tanto retraso por el mero hecho de ser conocida. Ni siquiera lo más dramático es que los fanáticos de la televisión vayan a quedarse sin tantos momentos geniales como los que ha ofrecido esta individua. Tampoco lo peor es que su abogado arguya que el amor nubló su visión de la realidad. Lo dramático, lo inaguantable, lo asqueroso, y perdonen el tono justiciero, es que el futuro de esta mujer nos preocupe un ápice. Más, si cabe, en período electoral.

Putrefacto país…

En las últimas horas en las cafeterías patrias se discute y se habla más sobre la hipotética entrada en prisión de la Pantoja que sobre el fraude de los ERE en Andalucía, el escándalo de los cursos de formación en la misma comunidad, los casos Gürtel y Bárcenas, el fichaje de Rodrigo Rato por determinadas compañías, la presencia de José Blanco en unas listas electorales, el origen del ático de Ignacio González, las corruptelas de Urdangarín y la Infanta, los misteriosos viajes del Rey a tierras árabes, el robo de dinero público en las obras del AVE Madrid-Barcelona, etcétera, etcétera y etcétera. En nuestro país ha perdido sentido aquella máxima latina de que la corrupción de los mejores es la peor (Corruptio optimi pessima) simplemente porque la sensación es que todo está corrompido. O sea, la mierda nos satura.

Como vivimos en una realidad tan putrefacta, tan chabacana, tan repugnante, tan española, nos queda refugiarnos en la ficción televisiva. Y esta semana ha sucedido algo muy interesante pero al tiempo triste: el final de la primera temporada de El Príncipe, serie que ha encandilado a la audiencia desde su inicio por su correcta factura, su temática y su buen elenco de intérpretes. Nada más estrenarse, ya destacamos aquí que la serie tenía lo necesario para triunfar. Y así ha sido. Con sus errores, que también los tiene, esta ficción emitida en Telecinco ha pasado ya al imaginario colectivo, de forma que la gente en la calle sabe quiénes son Faruq o Fátima. Algo bueno habrán hecho Coronado y compañía cuando en su último capítulo la serie batió récord de audiencia al concitar frente a la pantalla a 6,2 millones de espectadores (33% del share). La gran pregunta es por qué los mandamases de las televisiones no apuestan todavía más por este tipo de productos.

Y sí, señores, para terminar hablamos un poco de Eurovisión, ese festival que otrora era un concurso de cantantes. Ahora es una memez friki, idolatrada por un grupo menguante de españoles, felizmente obviada por la mayoría y presentada como una suerte de vanguardia de este absurdo y maravilloso universo televisivo. En las últimas horas se ha sabido queConchita Wurst, alias La mujer barbuda, ahí es nada, está entre los favoritos a hacerse con la victoria. Frente a ella, la española Ruth Lorenzo aspira a ganar con Dancing in the rain. Bastaría con que no haga el ridículo tanto como sus predecesores. Un servidor ya ha ofrecido aquí cinco poderosas razones (podrían ser muchas más) para no tragarse el certamen, pero el masoquismo frente al televisor es una enfermedad muy extendida e incurable y ofrece alegrías de vez en cuando. Además, para qué negarlo, un poco de risa tampoco viene mal ante tanto drama.

El debate entre Cañete y Valenciano, otra broma de Évole y los narradores de la ‘Champions’

(Publicado en Vozpópuli 3-05-2014: http://vozpopuli.com/actualidad/42653-el-debate-entre-canete-y-valenciano-otra-broma-de-evole-y-los-narradores-de-la-champions)

“Los rusos siempre han sido imperialistas y ahora están atacando otra vez a mis compatriotas”. Son palabras de un taxista ucraniano que se gana el pan en Madrid. Y ustedes se preguntarán qué carajo pintan aquí las reflexiones de este individuo. Ni yo mismo hubiera incluido esta cita ni la hubiera creído necesaria, pese a la relevancia del asunto al que se refiere, de no ser por la frase que pronunció el ucraniano a renglón seguido: “Soy del Atleti y mañana voy a verlo, pero casi prefiero escuchar la radio porque no aguanto a los periodistas de la tele como los de hoy”. Un servidor solo pudo pegar un respingo en el asiento trasero al escuchar dos oraciones así seguidas y, sobre todo, al percibir el tono cabreado de la segunda. Es decir, por un momento pareció (solo lo pareció, obviamente) que este buen hombre odiaba tanto a los rusos como a Juan Carlos Rivero y Manolo Sanchís, encargados de narrar el Bayern-Madrid en Televisión Española.

A estos narradores de TVE hay que perdonales, lógicamente, que confundan de forma permanente a Benzema y Bale (?), que se emocionen sobremanera con los goles de los equipos patrios, que profieran apreciaciones erróneas o que a menudo griten a destiempo. Hay que perdonárselo porque alguien debe haberles avisado de que sería deseable que transmitan algo más de lo habitual. Y también debemos ser condescendientes porque en esto del fútbol, donde siempre la pasión y la irracionalidad traicionan al tipo más frío, casi todo es digno de perdón. Además, a pesar de lo que opine nuestro amigo ucraniano, los comentaristas no son tan malos. Bueno, quizás ocurre que son intrascendentes, accesorios, prescindibles. Con ellos y sus alaridos y sus meteduras de pata la cadena pública tuvo una audiencia espectacular. Diez millones de espectadores, el 51,1% de share y un minuto de oro con 11.575.000 personas frente al televisor.

La final española de la ‘Champions’ entronca con las próximas elecciones europeas por varios motivos inesperados

La posterior victoria, esta en televisión de pago, del Atlético de Madrid frente al Chelsea supone que habrá una bellísima final española de la Champions. Y a buen seguro este duelo entre equipos madrileños reventará los audímetros. Lo más divertido es que todo esto de la Liga de Campeones entronca con las próximas elecciones europeas por varios motivos inesperados. El pasado miércoles, horas después de la victoria del Madrid y poco antes de la hazaña del Atleti, nos enteramos de que TVE, la misma cadena en que veremos la final, emitirá el 13 de mayo el esperadísimo debate entre Miguel Arias Cañete y Elena Valenciano, candidatos de PP y PSOE, respectivamente, en los comicios europeos.

Audiencia y corrupción

Será demagogia, pero no es difícil prever que tan maravillosa pelea dialéctica entre tan distinguidos seres políticos conseguirá una audiencia que quedará a años luz de la del fútbol. Para reflexionar, ¿no? Pero, para más inri, resulta que la finalísima se celebra el 24 de mayo, solo un día antes de estas elecciones en las que, si resta dignidad en España, todo bicho viviente debiera votar en blanco como castigo a esta ralea que nos gobierna, miente y roba a partes iguales. No caerá esa breva, por supuesto. Y tampoco es complejo pronosticar que en esa jornada electoral tan decisiva los telespectadores volverán a padecer todos esos especiales tan vacuos, tan previsibles, tan corruptos, al cabo, como el propio régimen que agoniza.

En el suceso entre Évole y Moragas llama la atención cómo un político pasa olímpicamente de atender a uno de los ciudadanos a los que tendría que servir con su trabajo

Uno de los mantras que se escuchan desde hace meses entre la casta política es eso de que están trabajando con denuedo por alcanzar una mayor trasparencia y, por ende, una mayor cercanía a los españoles. Olé. Y de repente llega un periodista que llama a un político y el resultado es un ejemplo palmario de ese pasotismo tan habitual entre los poderosos. Me refiero, claro, a lo que sucedió el pasado domingo entre Jordi Évole y Jorge Moragas. Con seguridad el presentador, tan bromista y malvado él, no se comportó con toda la ética necesaria, pero aquí llama más la atención cómo un político pasa olímpicamente de atender a uno de los ciudadanos a los que tendría que servir con su trabajo. En fin, la verdad es que uno, viendo la tele, ya no sabe sin son peores las Belenes Estebanes de turno, los capos de la partitocracia imperante o los comentaristas futbolísticos TVE. Habrá que preguntarle su opinión a ese sabio taxista ucraniano.

Abellán gana ‘Mira quién baila’, José Luis Moreno da la espantada y Belén Esteban firma libros

(Publicado en Vozpópuli 26-04-2014: http://vozpopuli.com/actualidad/42349-abellan-gana-mira-quien-baila-jose-luis-moreno-da-la-espantada-y-belen-esteban-firma-libros)

El torero Miguel Abellán es el ganador de Mira quién baila. En la última gala, el torero se impuso por los pelos a Feliciano López. Olé. Olé. Y olé. Enhorabuena. Quizás sea el último en alzarse con la victoria en este programa destinado a la desaparición. Su estrepitosa caída en audiencia respecto a las ediciones anteriores seguramente condenará a este divertido espacio. Es divertido, sí, y está bien hecho, también, pero no es necesario. Y menos en Televisión Española, cadena pública con un desmesurado agujero en sus cuentas y que, por ello, debería predicar con el ejemplo de la austeridad. O sea, quienes nos gobiernan con la máxima de que nos apretemos el cinturón podrían empezar por hacerlo ellos mismos. Estas gentes del coche oficial y el chófer son casi menos necesarias que el programa…

¿Por qué el público no ha seguido ahora Mira quién baila tanto como lo hizo en el pasado? Parece extraño, sobre todo porque el formato es idéntico. Pero, amén del probable cansancio del espectador, hay diferencias que, a la postre, han resultado claves para provocar el hundimiento. Una es que Jaime Cantizano, pese a sus tablas y su notable belleza, no ha funcionado tan bien como sus predecesoras en el puesto. Quizás es que quienes hacían zapping no querían a este hombre en estos menesteres. Otra es el crecimiento en el nivel de friquismo de sus concursantes, con algunos sin mérito conocido más allá de su popularidad y sin demasiada gracia, como la tal Corina. Por último, tampoco el jurado, con Norma Duval, el cantante de los Mojinos y Noemí Galera, ha funcionado como para ser recordado. Solo nos queda decirle adiós al programa reparando, quizás, en el poco sentido que tuvo siempre ver a unos tipos famosos meneando el esqueleto para abonar su notoriedad y, por ende, su cuenta corriente.

“Este no es un sitio amable. (…) Echaros una mano no es que vosotras me la echéis al cuello. Señoras, señores, queridos amigos, no habléis con ellas”

Vamos ya con el momento televisivo de esta semana. Ahí tienen al productor, presentador, políglota y ventrílocuo José Luis Morenofrente a las cinco mujeres que conducen Hable con ellas. “No he venido aquí a que me agredan. (…) Este para mí no es un sitio amable. Me llamaron porque el programa se había caído y para que os echase una mano. Pero el echaros yo una mano no es que vosotras me la echéis a mí al cuello. (…) Señoras, señores, queridos amigos, no habléis con ellas”. Y llegó la madre de todas las espantadas en un plató. Moreno se largó por donde había venido y los rostros de las presentadoras mutaron. Todo por 25.000 pesetas. Yolanda Ramos, una de las conductoras del programa, afeó al productor que hace unos cuantos años, quizás en los noventa, había acudido como bailarina a Noche de fiesta y no había cobrado esa cantidad prometida. Lo que parecía una anécdota se convirtió, poco a poco, en categoría. La tensión creció más de lo soportable. Y zas:

Primero olía a montaje para lograr que más de tres personas se pongan a ver el programa la próxima semana, pero parece confirmarse que se trata de un enfado real. Un enfado un tanto exagerado, en todo caso. Porque un comentario jocoso sobre una vieja deuda de 25.000 pesetas no debiera ser el detonante de semejante incendio. La reacción de Moreno es desmesurada. Aunque todos son culpables de este lamentable espectáculo. Porque la insistencia de Ramos en este asunto tampoco se justifica, a no ser que en su día necesitase el dinero como agua de mayo y haya aprovechado para vengarse en directo sin avisar a sus compañeras Sandra Barneda, Natalia Millán, Beatriz Montáñez y Alyson Eckman.

Para terminar, vamos con lo más deprimente. Belén Esteban, pese a su maravilloso declive en la tele, firma ejemplares de su libro en la feria de Sant Jordi. Aun en el improbable caso de que esta mujer hubiera escrito realmente la obra, Ambiciones y reflexiones, y, por ello, tuviera el mismo derecho que cualquier mortal a regalar sus autógrafos a su legión de seguidores, no suena muy lógico verla dedicada a estas tareas y, menos,dando lecciones sobre la independencia de Cataluña. Ya dijimos aquí que el espectáculo en torno al citado libro es insultante para cualquiera que sienta amor por el oficio de escribir. Claro que no muy lejos también andaban personajes como Carromero. En fin, la literatura pervertida por el espectáculo, ya saben. Por suerte, las letras españolas están mejor de lo que parece en este teatro horrendo, entregado a las vanidades, repugnante.

La lucha Alfonso Rojo-Colau, el vídeo de Amaral y el adiós a ‘El Último Guerrero’

(Publicado en Vozpópuli 12-4-2014: http://vozpopuli.com/actualidad/41784-la-lucha-alfonso-rojo-colau-el-video-de-amaral-y-el-adios-a-el-ultimo-guerrero)

La televisión que padecemos parece una tragedia permanente. Y ya se sabe que las tragedias nunca acaban bien. Claro que no estamos ante una tragedia clásica, sino que se trata, más bien, de una sucesión de espantos que poco a poco nos van minando hasta quizás destruirnos. Los dos últimos horrores que nos asfixian son la pelea entre el periodista Alfonso Rojo y la líder de la PAH, Ada Colau, por un lado, y el fallecimiento inesperado del mítico luchador de pressing catch James Hellwig, más conocido por todos como El Último Guerrero. Pero, eso sí, esta semana se ha colado en la tele un tema que nos da esperanza, aunque sea un pedazo pequeño, para el futuro. Se trata del vídeo con que Amaral ha decidido machacar a la clase política que sufrimos.

Los hechos, como acostumbran, son tozudos: el pasado sábado, durante el programa La Sexta Noche, un espacio más que recomendable, por cierto, Rojo llamó “gordita” a Colau. Empezó entonces una situación surrealista con supuestas disculpas en el plató hasta que el presentador, Iñaki López, zanjó el asunto echando de allí al periodista deslenguado. Si no lo han visto aún, cosa que dudo a tenor de la desmesurada repercusión del hecho, pueden verlo a continuación:

El tópico de que las imágenes se comentan por sí solas sirve en esta ocasión. Rojo se equivocó porque en una tertulia política no es de buen gusto entrar en descalificaciones personales. Eso es indiscutible. Ocurre, sin embargo, que este tipo de insultos y trifulcas son tan habituales, con mayor o menor nivel barriobajero, que sorprende el desenlace de este caso. Quizás estemos ante un ejemplo de que alguien se ha dado cuenta, por fin, de que no todo vale en televisión. Aplausos sonoros. Ahora bien, o las televisiones cambian a sus tertulianos o pronto habrá expulsiones en cada debate… Mientras, la lucha entre Rojo y Colau continúa en Twitter y en otras tertulias. Así que hay polémica para rato.

Con la desaparición de ‘El Último Guerrero’ se muere también una parte decisiva en el imaginario colectivo de una generación, la misma de la EGB, que se queda huérfana de referentes

Vamos con otra tragedia más dura. Con la desaparición de El Último Guerrero se muere también una parte decisiva en el imaginario colectivo de una generación, la misma de la EGB, que se está quedando huérfana de referentes y que, pese a ello, se resiste a crecer. ¡Cómo no recordar aquellas batallas falsas entre este luchador y el irreductible Hulk Hogan! Y aquellos temblores repentinos y salvajes, mal bautizados como baile del San Vito, que nos hacían vibrar aunque supiéramos que se trataba de una comedia de serie Z. El caso, queridos amigos, es que todo aquel que sienta nostalgia y tenga ganas de revivir aquellos momentos inolvidables puede disfrutar este fin de semana del regreso de Hogan. Será en Smackdown, que se emite este domingo, a las 14.00 horas, en Neox. Pero antes vean esta batalla y derramen su emoción:

Aunque estrictamente no sea un vídeo televisivo y se trate de un vídeoclip propagandístico, no podíamos dejar pasar la ocasión para destacar aquí la última creación de Amaral. La nueva canción del grupo se llama Ratonera. Y empieza así: “No sé cómo duermes por las noches, estúpido farsante, si mientes más que hablas”. Para ilustrar este tema tan llamativo, sus creadores se han sacado de la manga un vídeo donde simple y llanamente se desguaza a la clase política españolaRubalcaba, Rajoy, Gallardón, Rosa Díez, Zapatero, Montoro, Luis de Guindos y otros seres semejantes aparecen irónicamente com si fueran drogadictos, inmigrantes sin papeles, vagabundos, ancianos sin vivienda… Aparecen también varios rótulos como éste: “Un 38 por ciento de los políticos duerme en la calle”. Y así todo hasta un mensaje final, quizás innecesario, donde se nos dice que todo era ficción.

Es una forma interesante de denunciar los abusos, mangoneos y corruptelas de la clase política en medio de esta profunda crisis que ellos mismos ayudaron a crear, que no pronosticaron a tiempo y que están combatiendo con continuos estoques al ciudadano. Y es divertido ver a Rubalcaba, Montoro o Gallardón vapuleados o a Felipe González como un músico callejero. Bravo, pues, Amaral. Pero este vídeo, como otras manifestaciones sociales o artísticas que vemos en televisión y pretenden despertar nuestras conciencias dormidas, adolece de una preocupante ausencia de autocrítica. Porque, aunque a veces todos tengamos ganas de ir a quemar el Congreso, no puede olvidarse un detalle: nosotros también somos culpables, tanto en la tele como en la crisis.