Marián Álvarez, la actriz del futuro

lomejordemi(http://www.elimparcial.es/cultura/marian-alvarez-la-actriz-del-futuro-47538.html)

Despotricar contra el poderoso que abusa, el malvado que causa sufrimiento o el artista que se equivoca. Esa es la misión que alienta y bautiza este rincón de reflexiones. Pero hay veces en que el elogio se impone. Asimismo, no debe ser labor del periodista predecir el futuro. Aunque a veces el análisis o la pasión te llevan a lanzar profecías. Hoy conjugo los verbos elogiar y predecir porque por mucho que ahondo en la cuestión no encuentro otra respuesta: hablar de la actriz Marián Álvarez es hablar del futuro del cine español.

Como en el poema de Pablo Neruda, Marián Álvarez “me gusta cuando calla porque está como ausente”. Y me gusta cuando habla porque convence, y cuando anda porque atrae, y cuando gesticula porque transmite, y cuando mira porque hipnotiza, y cuando sonríe porque alegra, y cuando llora porque entristece. Hay algo, no sé qué es, floreciente en esta mujer. Quizás sea el talento, que se abre paso para seducir al espectador. Las comparaciones son odiosas, es verdad, sobre todo para quien sale perdiendo. Y de todas las actrices jóvenes que pueblan las pantallas españolas y que pelean por alcanzar el éxito, creo que ella destaca por encima del resto.

Esta joven actriz (31 años, si no falla la wikipedia) posee una sonrisa luminosa, un cabello de fiero azabache y una voz suave, quebradiza, envolvente. Tiene un aspecto frágil, menudo, inocente y bello, como el de una niña eterna. Sí, la niña de los ojos de muchos espectadores. Y pronto, quizás de los ojos de algún gran director que la encumbre. Esta actriz muestra una mirada penetrante y expresiva, un atractivo sencillo pero indudable y una presencia escénica que inunda la pantalla. Esas características físicas y esas cualidades artísticas las ha derrochado en series, cortos y películas.

De su todavía escasa carrera, destacan dos papeles: el de la serie “Hospital Central”, su primera gran oportunidad en televisión, y el de la película “Lo mejor de mí”, su primera actuación como protagonista. Por ambas ha recibido premios que reconocen su labor. En la serie demostró que sabe morirse ante la cámara, tarea nada sencilla. Enormes actrices que están en la mente de cualquier cinéfilo lo han hecho todo bien menos morirse en tiempo y forma -me refiero a la ficción, por supuesto-. En la película sacó adelante con sobresaliente un papel ojeroso, doliente, complejo. ¿Tendrá capacidad de adaptación para cualquier género? Es difícil adivinarlo, pero ya ha demostrado que está hecha para el drama y no desluce en la comedia.

Desconozco cómo será el trabajo de Marián Álvarez en “La ira”, una película para televisión de Daniel Calparsoro que estos días verá la luz en Telecinco y que narra el atroz crimen de Betanzos. Pero me atrevo a decir, con toda sinceridad y palpable insolencia, que esta actriz a la que no conozco personalmente —lo aclaro para evitar suspicacias- dará mucho y bueno que hablar. Estaré alegre de que sea cierto.